sábado, 5 de mayo de 2018

El consuelo fue la Copa en diciembre.

Fue como un deja vu, un sueño repetido para la institución de Tigres y una pesadilla recurrente para Rayados.

La primera Final Regia de la Liga MX Femenil también la ganaron las felinas.

Se pintó de azul y amarillo el Estadio BBVA Bancomer, que ha visto Finales prácticamente en todas las categorías y el local sigue sin poder alzar el trofeo de campeón de Liga con su gente.

No pudo el equipo de Primera División en dos ocasiones, también falló la Sub 20 y ahora las muchachas que llevaron la decisión hasta los penaltis, pero cayeron.

El consuelo fue la Copa en diciembre.

Un nuevo récord de asistencia para un partido de fútbol femenil se impuso anoche en el "Gigante de Acero".

Fueron 51 mil 211 aficionados los que prácticamente llenaron la casa del Monterrey, una entrada que ni los hombres han tenido en los últimos meses.

Vibraron con un trepidante partido que terminó empatado 2-2 en tiempo regular gracias a un agónico gol de Norali Armenta.

Aunque después de que Liliana Mercado cobró el penalti que le dio el título del Clausura 2018 poco más de la mitad se fue.

No habrían soportado ver otra vez al acérrimo rival festejando de nuevo en su casa. La fiesta era felina.

Hubo aplausos para las Rayadas que dieron la vuelta olímpica, pero sin la medalla ganadora al cuello o turnándose el trofeo para presumirlo.

Ese gozo fue para las auriazules, que anoche vistieron de negro y celebraron con familiares, amigos y miles de aficionados que acaban de describir una nueva forma de disfrutar el futbol.

Y es que al margen del resultado, la Ciudad entera encontró una nueva forma de vivirlo, el futbol femenil llegó para quedarse en el gusto de los regios.